Tus ojos intentando ver mi corazón, tu boca buscando atrapar mis suspiros, tus manos moldeando mi alma, tu calor invadiendo mi frío, tu deseo jugando con el mío...
SIEMPRE HAY QUE LLORAR POR ALGO... y también como un modo de despedir a la tristeza, aquella ropa que usaba todos los días... llorar para consolidar la felicidad que se ha ganado gracias a ti. Llorar para no llorar más, llorar para botar las penas antiguas y así darle más espacio a ti, mi amor.

0 comentarios:
Publicar un comentario