viernes, 7 de noviembre de 2008

UNA NOTA ESPECIAL...

viernes, 7 de noviembre de 2008
A través de las siguientes palabras que ustedes leerán a continuación pretendo expresar lo mayormente posible todo lo que he vivido, sentido, pasado y aprendido en este mes y medio que ha pasado desde que me vine a este país bello y hediondo a la vez… así es, ya voy en la mitad de este proceso que sólo me dará crecimiento y aprendizaje, un crecimiento en mi formación profesional y un aprendizaje de vida. Con esta frase me siento algo adulto, como si de la noche a la mañana hubiese crecido, porque madurado no, pues sigo haciendo las tonterías de siempre con el objetivo de buscar la alegría en cualquier momento y de cierta manera lo logro. Es que recién acá le estoy tomando el peso a esto, sintiendo como si fuese el gran paso para titularme y egresar el año que viene, porque ya no regresaré al Peda el 2009 como un alumno más: quizás vaya sólo 2 días a la semana, ya no tendré clases normales, ya no veré todos los días las dependencias de Mate y la asistencia decaerá considerablemente; no puede ser que mientras caminaba en la costanera de La Rochelle me diera cuenta de que el semestre pasado había sido prácticamente el último de clases de mi vida (hasta el momento, a menos que me ponga a estudiar otra cosa) y que lo próximo es hacer la práctica final, la tesis y empezar a trabajar, si Dios quiere… si Dios quiere, mi madre siempre me dice eso cuando le digo “ya nos veremos en 2 meses más”, pero yo pienso lo mismo que mi amiguito Daniel: ¿por qué no va a querer Dios? ¿por qué no simplemente decir que nos veremos y listo? Confío en que el de arriba me cuidará por muchos años más y permitirá que llegue sano y salvo a Chile, preocupándome solamente de transmitirles todo lo que aprendí y darles todos los abrazos y besos que llevo encima mío hasta el momento.

¿Ya no seré el mismo? Ni tanto, sigo siendo el pendejo y mamón de siempre, intensificándose esto último en estas semanas; pero no hay dudas de que ya no seré un simple alumno de Mate; no me quiero echar flores con esto, pero es verdad: se viene a mi mente la vez en que varios estábamos en el depa de la Carla estudiando Geo 3 (fue el 2007), yo ayudándoles en lo más podía, y esta amiga mía me dijo mientras estaba yo en el balcón: “te has dado cuenta de que el próximo año será tu último año de clases? Si pasas todo, terminaste con esto”… la verdad es que no son las palabras exactas, pero es lo que recuerdo, y desde ese momento la idea no ha salido de mi mente, especialmente ahora que me encuentro prácticamente en la penúltima etapa de mi vida universitaria. Ya seré profesor (claro, si me va bien en esto, la práctica y la tesis), estaré definitivamente en el otro lado del pupitre, ya dándole la espalda al pizarrón y no mirándolo durante toda la clase; ya no me tendré que preocupar de que si hice la tarea o no, sino de revisarla; tendré que escuchar una disertación sin pensar en que me servirá para la prueba porque yo haré esa prueba… ¿Han escuchado la frase “crisis vocacional”? quien no, y yo pasé por eso cuando recién mi historia en el Peda empezaba; “a lo mejor sólo soy bueno para la matemática y chao, no tengo pasta de profe”, “me confundí, sólo sé memorizar fórmulas y teoremas y nada más”. Jeje, no se preocupen, eso pasó hace años, aunque no puedo negar que me da algo de susto el futuro, no sé si en verdad me desempeñaré de la mejor manera, si mis ganas de enseñar no serán suficientes y a lo mejor aún me falta capacidades, aunque creo que nadie puede salir de la U sabiendo todo lo que se necesita para poder ser un buen profesor… las herramientas y capacidades se van adquiriendo al o largo del tiempo y eso es parte de la experiencia que te puede entregar muchas más cosas que la universidad y decirte realmente si eres para esto o no. Me intriga el futuro, porque es lo que elegí para toda la vida, lo que creo que es para mí y lo que creo me llena absolutamente… confío que lo haré bien, espero que lo haré bien.

Pero volviendo a mi tema, todos ya saben que aquí he pasado por muchos sensaciones distintas entre sí: la alegría de vivir una experiencia increíble, el asombro por un país hermoso y distinto, la duda por todo lo que viviré acá en estos tres meses, el temor de no saber si representaré mi Peda como es debido y la pena por la distancia. “Existen dos distancias: la distancia física, que separa a las personas en kilómetros, y la distancia espiritual, que es cercanía cuando las personas están unidas en el recuerdo y en el cariño”… la tarjeta que me dieron mi hermano y mi cuñada una semana antes de partir y todavía no internalizo bien el mensaje. Como que me cuesta sentir la cercanía de ustedes, su cercanía que sé está presente todo el día, todos los días, y me siento un poco mal por eso porque sé que somos amigos y nos queremos mucho y lo nuestro es algo que ni un trillón de kilómetros puede desvanecer, sin embargo no puedo no decir que me he sentido solo, raro en este país totalmente opuesto al mío y he pensado “Ni cagando me propongo estudiar algo en el extranjero… con 3 meses ya estoy mal” y no tendría que ser así, no señor, pero no les puedo mentir. Las vitaminas que mi mamá me dio para estos 3 meses se han vuelto una de las evidencias de que los días pasan, una por día; la verdad es que nunca he sabido si en verdad me dan un poco más de energía o de ánimo, pero en estos días me dan conciencia de que los días van pasando, de que quedan menos días para regresar y de duración de esta experiencia. A lo mejor mi error es ese: estoy viendo el vaso medio vacío, me estoy preocupando de que los días pasen rápido y no de que sea lo más lento posible, despierto esperando que anochezca pronto, duermo no sólo para descansar sino para no sentir ese tiempo, como si nunca hubiese existido; incluso he pensado en dormir todo un fin de semana para despertarme recién el lunes y sentir que ya estoy más próximo a Chile. Si lo sé, está mal, muy mal, debiera estar feliz, saltando en una pata, lleno de confianza y fuerza que me envían ustedes, pero soy cabro chico, ya lo dije anteriormente; y por lo mismo debo pensar que con esto creceré algo, porque en algo cambiaré, ¿o no?


Mis “jejeje” del Messenger, mis “…” en cada nota que subo al facebook o en los mismos comentarios, mi “Saludos y abrazos a todos” o “Los echo de menos” se han vuelto parte de la rutina ya y los escribo casi por inercia, es lo que atino a escribir por lo general. Es parte de mi vida a diario, donde espero prender el computador y poder atrapar lo más pronto posible la esquiva señal de este trípode para poder hablar con ustedes, verlos, leer lo que me escriben y así sentirlos al lado mío. Pero ya lo he decidido: ya no quiero llorar más (o a cada rato), ya no quiero que todo eso se opaque con mis penas y que las lágrimas no me dejen ver lo maravilloso y extraordinario de este momento; ¿cuántos quisieran estar en mi lugar y me lo estoy farreando? (en cuanto a disfrutar y todo eso), ¿cuántos se sienten representados por mí y no estoy respondiendo? Reiré y saltaré, sacaré fotos y compraré (no tanto), bailaré y cantaré (todos los días) y sentiré mi corazón lleno de alegría y “jolgorio”… lo haré por mí y lo haré por ustedes: MIS COMPAÑEROS DE VIDA (y no me refiero sólo a mis compañeros de colegio y Peda, por si acaso)


Tengo tanto que agradecer y a tantas personas: mis amigos del alma (como le dije alguna vez), los compañeros de la básica y la media, del Peda, de uno que otro carrete y los de mi vida: TODOS. Gracias por cada palabra que me escriben, por cada segundo de su día que se toman para escribirme, responderme o preguntarme el cómo estoy, por cada detalle que han hecho para mí, ya sean notas, videos y saludos varios, por preocuparse de mi madre y cuidármela mientras yo no estoy a su lado, por resolver mis inquietudes y realizar uno que otro trámite por mí…


Gracias


Roberto Romero (hermano mío, te amo y me haces falta)
Carolina Gómez (mi cuñada, le agradezco a Dios el regalo que me dio materializado en ti)
Andrea Donoso (mi niña querida, como mi otra mitad)
Marcela Quintas (mi amigui, niña hermosa, hermana mía ya)
Mariana Alarcón (hermana chica, necesito de tus locuras)
Dennisse Romo (una rosa que ilumina donde vaya)
Jessenia Silva (mi amiga titulada, te felicito)
Carolina Guerrero (Lechuga o PC2, sigues así, lograrás todo lo que te propongas)
Flavia Flores (aunque no tengas facebook, intento comunicarte lo que hago… y lo hago con gusto)
Víctor Godoy (perrín, compadre, confíe en usted y verás que eres el mejor)
Rodrigo Flores (uno de mis primeros amigos, te lo agradezco)
Felipe Bolbarán (tus palabras me alientan, gracias… +**+)
Ariel Donoso (compadre, lo quiero demasiado, y no estoy curao’)
César Rivera (ya estaré contigo, sólo sigue siendo el mismo porque todos te quieren así, en especial yo)
Daniel Rivera (tu ausencia me afectó, pero igual te siento al lado mío)
Andrés Rivera (confío en ti, sé que eres capaz, sólo falta que tú te creas y llegarás lejos)
Ignacio Rivera (en ti hay un gran potencial, sólo debes aprovecharlo)
Laura Muñoz (mi segunda madre, gracias por darme una segunda familia espectacular)
Ismael Poblete (me has mostrado un mundo distinto, el de verdad)
Alejandra Olmedo (tu locura me hace feliz y a todos nosotros)
Carla Maldonado (una mujer de carácter, hay pocas como tú y lo mejor es que eres mi amiga)
Ricardo Henríquez (me saco el sombrero ante ti, posees una gran inteligencia, en todo sentido)
Fernando Martínez (un loco incomprendido, incluso por mí; eres tú y es lo único que importa)
Rubén Urra (me siento un gran amigo tuyo, porque tú eres uno de los míos)
Daniela Rodríguez (confía en ti, puedes hacer cosas increíbles)
Daniela Ampuero (compañera de todo, que te vaya excelente en tu viaje)


Los locos de segundo: Karol Ivani, Luís Ramírez, Javier Allendes, Marcos Villarroel, Leslie Parra, William López, Lette Verdejo, Mariam Sardá, Viviana Cabello, Lili Torres, Cristóbal Díaz, Romanette Varas (aunque no seas de segundo, eres del bando), Cristóbal Quezada con Joan Shibar (jeje)... gracias por su preocupación y sus alientos… hacen que me sienta mejor.


Emilio Ampuero (confío en que serás un profesor de los buenos, qué bien le harás a Chile)
Claudia Muñoz (mi chica achocolatada, eres increíble)
Sergio Castro (loquillo, sigue disfrutando)
Rodrigo Hamati (tu carácter te identifica, es tu virtud)
Gonzalo De La Fuente (ponle harto pino a la U)
Pamela Morales (chiquilla, te deseo lo mejor en tus nuevos planes, eres capaz)
Fabiola Espinoza (gracias por tu mensaje, me ayudó a recapacitar)
Claudio Urízar (un reencuentro aunque sea por facebook que debe concretarse en vivo)
Noemí Quevedo (gracias por todo… eres mi amiga)
Andrea Núñez (no debieras por qué, pero te lo agradezco)
Nixy Quiroga (te queda poco en el liceo y muchos creemos en ti)


Y por último, aunque no lo lea (a lo mejor…) una señora que nació el 27 de junio del año 1057, que se ha sacado más que la cresta para poder criar a su hijo y tenerlo en Francia estudiando: Marta Aída Colillanca Sánchez, mi hermosa madre, TE AMO y gracias por todo lo que me has dado; soy lo que soy gracias a ti y nunca podré pagarte todo lo que me has dado, has vivido, sufrido, llorado y reído por mí y yo sólo tengo mi cariño que ofrecerte… espero que te sirva, porque el tuyo me llena de vida todos los días… Cuídate, que te cuiden y no llores tanto por mí, al igual que yo, disfruta, a lo mejor te sirve para relajarte un poco y tener así otras cosas que hacer en tu día… Madre hermosa, ya nos veremos (“Si Dios quiere”… ya dije lo que pensaba al respecto).


Gracias a todos ustedes, sin su apoyo no podría estar acá y les estaré eternamente agradecido.


Los quiero a todos y nos vemos en diciembre, el 23 de diciembre en Chile, día que ojalá sea el único en el que llore por mientras, pero un llanto de felicidad.

Se despide de esta nota su amigo

Max Alexander Romero Colillanca (o como quieran llamarme)...

En lo posible Max.