Ya me voy a Francia, comienzo una nueva etapa, aunque sean 3 meses los que no pisaré suelo chileno, y siento una nostalgia algo peculiar, demasiado raro... no me siento más maduro, para nada, pero sí que he crecido un poquito, por lo menos no soy el mismo que entró hace algo más de 3 años al Peda. He cambiado mucho y en todo aspecto: físico, emocional, personal, anímico, emotivo, en fin, en todo, aunque mi esencia sigue intacta: un cabro chico de mierda que de repente le gusta vivir en un mundo de sueños donde ocurre todo lo que él anhela, y por él viviría ahí para siempre... Pero el mundo real igual me ha entregado muchas alegrías:
mi madre, quien gracias a ella soy lo que soy y he logrado tantas cosas buenas y éxitos... ella ha sido la única que ha formado en mí un hombre algo inmaduro pero seguro de lo que puede lograr, y como se lo escribí alguna vez en algún regalo para su cumpleaños: ha sido el ángel que ha cuidado mi vida eternamente... TE AMO
mis amigos del colegio y de la Matte, quienes han sido parte importante de mi crecimiento... todos han aportado un granito de arena para cambiarme de cierta manera y hacerme diferente, otro, algo más seguro, o llorón, o loco, o responsable. Algunos con su ternura, otros con su espontaneidad, uno que otro con sus consejos afectivos y sexuales, jeje, con fuerza, seguridad, alegría, apoyo y ganas de vivir... LOS QUIERO A TODOS Y CADA UNO DE USTEDES...
Pero no puedo cambiar en una sola cosa, y quiero hacerlo, pero ya es parte de mí: el corazón... qué tema más sensible para mí... ha sido en verdad una historia de aquellas, en la cual todavía no se llega a un final feliz; pensé que este año sí lo haría, era mi momento, sin embargo no podía ser todo perfecto: el engaño se hizo presente, y no como cualquiera se lo puede imaginar; pero en fin, aún espero a aquella persona que me haga feliz, que me entregue su amor y sea sólo mía. Mas las que quiero que sean nunca llegan a serlo: no correspondido, comprometidos, entre otras opciones y en eso me viene la pena, la depre y paso días y días (mejor dicho noches y noches) escuchando canciones románticas y sufriendo, como hueón, porque podría de lo más bien disfrutando de mi juventud y carretear y tomar y tirar y tirar, pero no puedo, no puedo hacerlo...
Y ahora me encuentro en otra etapa: en la del arrepentimiento... en verdad no sé si pude tener una oprrtunidad con cierta persona hace meses, quizás sí, quizás no, pero la cagué y ni siquiera a desde ese día se mantuvo una conversación estable, algo que por lo menos me uniera a esa persona. Pero ahora veo tu foto y me dan ganas de tenerte frente mío y decirte lo que siento, abrazarte y besarte, veo tu rostro y quedo encantado con tu simple belleza, un indicio de inocencia que nada me había provocado antes, y deseo que esa belleza sea mía para cuidarla y ojalá mantenerla o mejorarla, porque así te trataría: con cuidado y cariño. Pero qué saco con decir esto si no se cumplirá, si ya estás en otra historia, o por lo menos comenzando a escribirla, y yo ni siquiera aparezco en los créditos. Qué gano con imaginar lo que podría pasar si en verdad no ocurrirá, sólo en mis sueños y nunca en la realidad; me podrían decir que debo confesárselo todo, pero para qué si lo más seguro es que no pase nada, nada de nada...
Prefiero irme con el mejor de los recuerdos de mi país, disfrutar lo más que pueda durante mi estadía en el viejo continente, aprender, crecer aún más y volver con aires nuevos, aires de alegría y optimismo, aires de diversión y especialmente aires de confianza, de esperanza, esperanza de encontrar loq ue busco demasiado, pero después de este viaje... "quiero por un momento dejar de lado el corazón... y que ese momento dure 3 meses por favor"; creo que es lo mejor en estos momentos, lo mejor para mi bienestar... para mí.
sábado, 20 de septiembre de 2008
una nueva etapa, con el mismo cuerpo y la misma mente... y el mismo corazón...
sábado, 20 de septiembre de 2008
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Deseos
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Que el avión que me lleve a Francia no deje subir a la tranca que tengo aquí dentro.
Que el aire francés ventile mi cuerpo y mi alma, quitando el mal olor de pena, desilusión y miedo que se me ha impregnado en todo rincón.
Que las estrellas de la noche tolosana sepan acompañarme en las horas de oscuridad, para no quedar solo y tener como única compañía los recuerdos y los que pudo haber sido.
Que el sol de Toulouse sea capaz de derretir el hielo ya formado hace meses, sin que algún fuego pudiese acabar con él, aunque no lo haya sabido nunca.
Pero también pido que la primavera de Chile pueda meterse en el cuerpo de alguien, recorrer su corazón y hacerle saber que hay alguien que se encuentra a minutos de la ciudad del amor, y que le gustaría estar a su lado, pedir perdón, disculpas. Que haya algún aroma que le provoque algún recuerdo de mí, aunque no sean muchos.
Que sepa abrir su corazón, porque yo quiero entrar.
"Encantado con tu belleza... y te desaproveché" Que ese encanto te pueda convencer.
Que el aire francés ventile mi cuerpo y mi alma, quitando el mal olor de pena, desilusión y miedo que se me ha impregnado en todo rincón.
Que las estrellas de la noche tolosana sepan acompañarme en las horas de oscuridad, para no quedar solo y tener como única compañía los recuerdos y los que pudo haber sido.
Que el sol de Toulouse sea capaz de derretir el hielo ya formado hace meses, sin que algún fuego pudiese acabar con él, aunque no lo haya sabido nunca.
Pero también pido que la primavera de Chile pueda meterse en el cuerpo de alguien, recorrer su corazón y hacerle saber que hay alguien que se encuentra a minutos de la ciudad del amor, y que le gustaría estar a su lado, pedir perdón, disculpas. Que haya algún aroma que le provoque algún recuerdo de mí, aunque no sean muchos.
Que sepa abrir su corazón, porque yo quiero entrar.
"Encantado con tu belleza... y te desaproveché" Que ese encanto te pueda convencer.
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