La verdad es que es bastante ñoño este tema... incluso para mí, lo que me sorprende... es que pasar toda una preadolescencia pensando en pololear, imaginarse con la compañera de curso "de turno" como polola, suspirar con cada canción cebollera que sonaba en la radio (sea fm dos, la extinta para ti, romántica, etc), e incluso pensar que estaría mejor teniendo una pelea heavy con mi mina que solo; y ahora viviendo una etapa en la cual sólo el sexo es protagonista y el tan anhelado amor quedó en segundo plano, es como para extrañarse, o no? Quizás son periodos que todo debe pasar, a lo mejor con matices, diferencias pequeñas o significativas; pero no sé por qué pienso que el amor no está hecho para mí....
A mis 21 años recién cumplidos he pololedo dos veces, y en ambas tuve dudas de seguir por un tiempo más prolongado. No me sentí capaz de seguir con el amorío por ¿presión? la verdad es que no sé, pero creo saber por qué me está pasando todo esto, aunque quiero dejarlo en privado por ahora (algo que no cuente, o no?), y la verdad es que como creo que esa duda ya es cierta, ya no hay vuelta atrás..... qué le puedo hacer... Quizás mi único alivio es seguir con mi faceta de amante fugaz que está en busca de sexo, sexo y solamente sexo.... a lo mejor puede sonar bastante sexópata, pero me conformo con eso.... el amor lo puedo recibir de mi familia, de mis amigos y amigas; bueno, está bien, yo sé que no es lo mismo que el amor que te puede entregar una pareja, una polola, pero qué le puedo hacer: el pseudo amor que recibo de mis parejas de cama llena de cierta manera el vació que hay en mi corazón, que cuando chico me dolía más que la cresta, pero que en estos últimos años he logrado acallarlo con un remedio para mí infalibre: la pasión y el erotismo mezclados en la cama de las minas con las que me acuesto... Uy, eso suena bastante feo, como si fuera el cachero de las pampas (homenaje a Daniel), pero es verdad... si tampoco me he acostado con tantas minas, pero para qué decir las cifras oficiales....
En fin, por ahora disfruto del sexo empedernido que se puede tener a espaldas de mis padres y de los de alguna mina, mexclado con adrenalina por poder ser sorprendidos en cualquier momento... eso le da un gustito rico, es verdad. Pero del amor ni hablar.... a lo mejor llega en un tiempo más y no se va nunca (todavía creo en el viejito pascuero)
jueves, 27 de diciembre de 2007
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